viernes, 7 de diciembre de 2012

PEQUEÑA CRONICA DE UNA DESPEDIDA


Te despiertas a las cinco y treinta de la madrugada si es que has podido dormir esa ultima noche, en tu cama, en tus cuatro paredes, escuchando el ronquido de tu abuela que tanto amas, y tu cabeza dando vueltas por toda la casa, pues sabes que ha llegado el día, el deseado por muchos y temido por otros, en tu casa se han quedado a dormir todos los  primos,  pues no pueden perderse ese viaje al aeropuerto, llega el desayuno pero no tienes ni hambre y comienzan las primeras bromas, para calmar los ánimos y ocultar las lagrimas, casi todos los chistes tienen que ver con el pan de la bodega y el suntuoso almuerzo que te espera, a la hora de la partida todos los vecinos salen a sus puertas, muchos a despedirse, algunos a ver cuanta gente cabe en el carro y quien va a acompañarte, a despedirte, a soltar las ultimas lagrimas, de alegría y de tristeza, pues te vas, indisolublemente te marchas, atrás quedan todos los recuerdos, todas las vivencias, toda tu vida, tu familia detrás del cristal…delante, tienes el mundo, el futuro, el sueño, la vida por vivir y la familia que ansiosa-mente te espera. Adiós es una palabra  muy fuerte  y no te atreves a decirla, pero no sabes cuando podrás volver, cuando ya no puedes ver a nadie, aun dentro del aeropuerto comienza el proceso de olvido, para no sufrir, solo te aventuras a imaginar la vida que te espera y la ilusión se apodera de tus sentidos y poco a poco comienzas a sentirte libre, liberado. Mientras, afuera toda la familia espera escuchar el ruido del avión que parte, para regresar a casa, a su cotidianidad  a hablar de ti, a recordarte, a imaginarte allí.
En menos de dos horas llegas a un mundo desconocido, imposible de creer, demasiado bello para ser cierto, entonces te das cuenta que tu mundo anterior ha dejado de existir  y que comienzas una vida nueva,  completamente diferente y… piensas “dios, los mayas tenían razón”…
Se abren las puertas y tu familia que ansiosa te espera, te recibe con los brazos abiertos, y comienza tu vida, el como te vaya a partir de aquí, será otra historia.   

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